Para muchos capitalinos Valle de Bravo, en el Estado de México, se perfila como un oasis turístico ideal para que los turistas experimenten un contacto pleno con la naturaleza y la paz provincial. 

El lago de Avándaro es el corazón mismo de las comunidades colindantes. Es un cuerpo de agua que cautiva a los visitantes nacionales y extranjeros con sus grandes dimensiones y su gran potencial paisajístico. Visitar Valle de Bravo y la colindante comunidad de Avándaro utilizando el coche como medio de transporte es una de las mejores opciones turísticas que se tienen en el centro del país. 

El aire de Valle de Bravo motiva el deseo de aventura en los visitantes. Por tan singular ambiente este Pueblo Mágico es frecuentado por los aficionados a la navegación en velero y el vuelo en parapente o en ala delta. Vale la pena explorar los rumbos de Avándaro y Valle de Bravo en coche para gozar de los bellos paisajes de este ambiente montañoso y los mejores parajes silvestres que nos ofrece la región. 

Para viajar en automóvil a Valle de Bravo hay que trasladarse desde la ciudad de Toluca siguiendo las carreteras federales 1 y 55 y la autopista 7. Vale la pena darse continuas escapadas desde la capital del país para pasar el fin de semana en esta comunidad por la gran cantidad de atracciones con la que cuenta. 

Las calles del centro, el Barrio de Santa María Ahuacatlán, la Parroquia de San Francisco, la Plaza Principal, el Museo Arqueológico y el Museo Joaquín Arcadio Pagaza son algunos de los lugares imperdibles en el entorno de Avándaro y Valle de Bravo. 

Para viajar en coche a Valle de Bravo y otros lugares de interés del Estado de México en coche, es aconsejable revisar con la debida anticipación el estado del vehículo. El mejor modo de prevenir accidentes automovilísticos en carretera es examinar cuidadosamente el estado del automóvil, llevándolo con el mecánico y reemplazando las piezas y componentes que se requieran. Para esta necesidad, aquí en Rexbo.es encontrarán variados catálogos de piezas y estupendas ofertas que vale la pena aprovechar. 

Es aconsejable aprovechar los paseos a Valle de Bravo para disfrutar de las tradiciones gastronómicas de la región, mismas que nos ofrecen platillos como la cecina vallesana, la barbacoa, el consomé de borrego y la trucha preparada de acuerdo con variadas recetas de la región. También es aconsejable comprar artesanías en el mercado local, justo donde se comercializan creaciones de cerámica, objetos de barro, tejidos, deshilados y textiles de excelente manufactura.