Una de las necesidades más importantes que deben de atender las personas que viajan con gran frecuencia es la comodidad durante sus traslados. Por ejemplo, tanto si se viaja mucho en avión o en autobús, lo mejor es utilizar prendas de ropa amplias y confortables. Esta clase de ropa es más aconsejable para viajar que los pantalones de mezclilla o ropa muy ajustada que nos causen molestias corporales al pasar demasiado tiempo sentados, o sin poder cambiar de postura debido a las limitaciones de espacio en ese transporte. 

Para no sentirse entumidos después de horas de transportación aérea o por carretera, conviene realizar estiramientos periódicos. Hay que mover y estirar el cuello, brazos, piernas y otras partes corporales, cada cierto tiempo. De esa manera se evitarán los calambres y los dolores surgidos por permanecer durante largos períodos en una misma posición y sin moverse demasiado. 

Si se tiene que realizar un viaje por carretera que dure días enteros, resulta indispensable aprovechar las escalas que realice el autobús para salir del vehículo, moverse un poco y tomar aire fresco.

Las hemorroides en los viajeros frecuentes

Una de las molestias que llegan a presentarse en las personas que viajan con gran frecuencia en avión, en tren o en autobús, son las hemorroides. Medicamentos tan famosos como Nikzon nos permiten combatir eficazmente este problema de salud. Las hemorroides son venas dilatadas que se localizan en la zona rectal y que te dilatan al grado de transformarse en varicosidades. 

Pocas situaciones resultan tan inconvenientes y dolorosas como tener que realizar un largo viaje por carretera, o por vía aérea, padeciendo de este mal. Entre los factores que propician la aparición de las hemorroides destacan la obesidad, el sedentarismo, la carencia de fibra en la dieta cotidiana y también permanecer durante mucho tiempo sentados. 

Los viajeros frecuentes pueden padecer los síntomas más representativo de las hemorroides, como, por ejemplo, picores y ardores en el área rectal al momento de permanecer sentados o al defecar, o bien, en los casos más graves, se presentan sangrados al momento de defecar. 

Una correcta alimentación e hidratación para los viajeros 

En este sentido, los viajeros frecuentes deben de seguir una dieta abundante en fibra para no tener problemas de estreñimiento que compliquen la situación. También es imprescindible que realicen estiramientos y movimientos corporales siempre que tengan la menor oportunidad. 

No menos aconsejable para evitar el problema de las hemorroides, si se tiene que viajar con gran frecuencia, es permanecer sentados en el baño solo el tiempo indispensable. De manera que, si se viaja en tren, autobús o en avión, no hay que pasar ratos demasiado prolongados en el sanitario y también hay que limpiarse con toallitas húmedas para evitar la excesiva aspereza del papel higiénico.

Ahora bien, hay diferentes tipos de hemorroides y se les clasifica de acuerdo con la zona en donde aparecen. En este sentido, depende del área donde se dilaten estas venas, se puede hablar acerca de hemorroides internas o externas. Esto es algo que también deben de saber los viajeros frecuentes. 

Un recurso farmacéutico para aliviar las hemorroides

Si se tiene que realizar un viaje de varios días por carretera, o si se acostumbra a viajar por aire durante muchas horas, es conveniente llevar como recurso auxiliar una eficaz crema hemorroidal. Se trata de un producto especializado qué nos ayuda a mitigar la picazón y ardor de las hemorroides. 

No obstante, para aprovechar al máximo los beneficios de este paliativo, es importante seguir las indicaciones que se nos ofrecen en el empaque acerca del número máximo de aplicaciones que se pueden realizar, entre otras medidas.

Cómo viajar de manera cómoda en avión o en autobús

Otra de las claves para evitar cualquier incomodidad durante los viajes demasiado extensos o frecuentes, es tener una perfecta hidratación. En este sentido, las cabinas de los aviones o el interior de los autobuses suelen ser sitios demasiado secos. Debido a lo anterior, no es extraño que los viajeros suelan deshidratarse al permanecer durante dilatados periodos en estos lugares.  Lo mejor es beber agua en abundancia de manera regular y lenta. También es aconsejable evitar antes y durante la travesía el alcohol, el café, el té y alimentos demasiado grasosos o condimentados.

Finalmente, lo más aconsejable para tolerar un traslado extenso por carretera o por avión es relajarse y dejarse llevar. Hay un operador del vehículo que nos está llevando de manera segura, o bien, hay una tripulación de vuelo que está atendiendo todas nuestras necesidades y nuestra seguridad. Lo que resta, en todo caso, es valorar todo ello y disfrutarlo. Los viajes largos son excelentes para relajarse al máximo, dejar a un lado los apresuramientos de la cotidianidad y el estrés asociado a toda esa presión. De este modo, la travesía resultará menos fatigosa y podremos llegar sin contratiempos al destino deseado.